COLESTEROL Y RIESGO DE ENFERMEDAD CARDIOVASCULAR


El Colesterol elevado es uno de los factores de riesgo fundamentales para la aparición de enfermedades cardiovasculares, junto con:
Triglicéridos elevados, Hipertensión Arterial, Tabaquismo, Sobrepeso, Obesidad, Sedentarismo, Diabetes, ser hombre mayor de 45 años o mujer mayor de 55, y tener antecedentes familiares de enfermedad cardiovascular precoz.




El colesterol es una sustancia necesaria para la regeneración celular, forma parte de la membrana de las células, y está implicado en la síntesis hormonal. El organismo produce colesterol en el  hígado o lo obtiene de la digestión de alimentos de origen animal como carne, huevos o leche.

Los niveles altos de colesterol no producen ningún síntoma a corto plazo, pero el mantenimiento de niveles altos de colesterol y/o triglicéridos durante años genera la acumulación de estos lípidos en las paredes de las  arterias (aterosclerosis), engrosándolas  y dificultando o bloqueando el paso de sangre, lo cual puede producir  accidentes cardíacos (angina, infarto), cerebrales y de las extremidades inferiores.

 El colesterol total en sangre no debe superar los 200-225 mg/dL y los triglicéridos los 150mg/dL. Al no producir síntomas, es recomendable realizar controles de colesterol  y triglicéridos, en personas con factores de riesgo.

Los niveles de colesterol  y triglicéridos en sangre pueden bajarse simplemente cambiando los hábitos alimentarios y  practicando ejercicio físico moderado de forma regular. Y si  esto no fuera suficiente, el médico decidiría añadir un tratamiento farmacológico.

Cómo reducir los niveles de colesterol:

1º- Tratamiento dietético: Intentar recuperar el peso normal, según talla, sexo y edad, si existe sobrepeso.

Disminuir la ingesta de grasas totales (menos del 30% de las calorías totales diarias)

Reducir el consumo de alimentos ricos en grasas animales: leche entera, lácteos grasos, embutidos, carnes rojas, huevos.

Disminuir también el consumo de sal, azucares refinados y alcohol.

Aumentar el consumo de pescado, no marisco, carnes blancas, aceite de oliva virgen, productos  ricos en fibra, verduras y legumbres.

Aumentar el consumo de alimentos ricos en Ácidos grasos esenciales (omega 3 y omega 6) que ayudan a disminuir los niveles de colesterol: Atún fresco, salmón, trucha, arenque, germen de trigo, nueces, pipas de girasol y calabaza.

Aumentar el consumo de alimentos ricos en vitamina E, por su poder antioxidante para prevenir el endurecimiento de las arterias: almendras, avellanas, cereales integrales, brécol, germen de trigo, y vitamina C, también antioxidante: cítricos, fresa, kiwi, tomate, verduras, pimientos.

La cebolla y el ajo crudos,  favorecen la circulación sanguínea y previenen de la formación de coágulos.

2º- Practicar ejercicio: el ejercicio aeróbico (caminar, nadar, montar en bicicleta, bailar, correr lento), es el más adecuado en este caso, porque ayuda a movilizar los depósitos de grasa y mejora la actividad del corazón.

Lo más recomendable es caminar con ritmo de marcha intenso, a velocidad constante (no pasear) sin pararnos,  unos 40 min, 3 veces a la semana.

Si optamos por la natación, el ciclismo, o correr lento, debemos hacerlo unos 20-30 min, también sin detenernos, 3 veces a la semana.







3º-Remedios naturales, acompañados de los dos anteriores pueden ser muy útiles en el control de los niveles de colesterol  y triglicéridos.

Preparados a base de Ácidos grasos Omega 3 y 6, suelen presentarse en forma de perlas de aceite. Son Ácidos Grasos esenciales poliinsaturados (w3: EPA (eicosapentaenoico), DHA (docosahexaenoico), GLA (gama-linolénico) y W6 (linoleico) que sólo podemos obtenerlo a través de los alimentos. Estos Ácidos grasos disminuyen los triglicéridos y colesterol en sangre, la tensión arterial, la agregación plaquetaria, la viscosidad de la sangre, siendo muy útiles en la prevención de enfermedades cardiovasculares. Las dietas occidentales  son bastante deficitarias en estos Ácidos grasos, estudios epidemiológicos han demostrado que poblaciones con dietas ricas en pescado (esquimales, japoneses) tienen menos incidencia de enfermedad cardiovascular.


Perlas de Aceite de Onagra, perlas de Aceite de borraja y perlas de Aceite de Salmón: ricos en Ácidos grasos esenciales, contribuyen a disminuir la tensión arterial, el índice de colesterol y el riesgo de trombosis.

Ajo: tiene propiedades hipolipemiantes (disminuyen las grasas circulantes en sangre), antitrombótica, disminuye la tensión arterial, facilita la circulación y fluidifica la sangre.

Se presenta en forma de polvo, capsulas comprimidos o perlas de aceite. También se puede tomar en crudo uno o dos dientes al día.

Germen de trigo: es un antioxidante natural, rico en vitamina E, y en Ácidos grasos esenciales, por lo que previene la arteriosclerosis (endurecimiento de las arterias)  y la acumulación de colesterol en sangre.







Lecitina de Soja: también rica en antioxidantes, vitamina A y E y Ácidos grasos esenciales. Inhibe la absorción intestinal de colesterol, y favorece su eliminación,  aumentando el colesterol bueno.

Salvado de Avena, ayuda a disminuir los niveles de colesterol.

Infusión de Romero fresco: mejora la circulación sanguínea.

Infusión de Espino blanco: ayuda a disolver los acúmulos de grasa arterial.

4º- Fármacos hipolipemiantes : si los niveles de colesterol en sangre son muy elevados, el paciente presenta otros factores de riesgo, no son efectivas las medidas dietéticas, o claramente el problema es metabólico o hereditario, no hay más remedio que recurrir a los fármacos, que aunque no curan, sino que tienen una función preventiva, pues su finalidad es disminuir el colesterol malo en sangre, son realmente importantes, y su uso no debe tomarse a la ligera, respetando la pauta establecida por nuestro médico, y en ningún caso disminuir la dosis por nuestra cuenta o sustituirlos por remedios naturales sin consultarlo con el doctor.

Las estatinas  (simvastatina, lovastatina, atorvastatina, pitavastatina…) son los más usados y tienen pocos efectos secundarios.

Otros son el gemfibrozilo, colestiramina, acido nicotínico, o ezetimiba.

Es importante saber que los medicamentos no sustituyen a las medidas preventivas dietéticas y estilo de vida saludable, no tiene mucho sentido tomar medicamentos para reducir el colesterol y no hacer nada de ejercicio, seguir comiendo mal, no disminuir el peso o seguir fumando.


5º- Controlar otros factores de riesgo:

La Hipertensión Arterial.

La Diabetes.

Dejar de fumar.